Campeche ha sido desde muy antiguo cuna de educadores: hombres y mujeres que encuentran en la formación de las generaciones futuras no sólo un sistema de vida, sino también una fuente catártica que les permite dedicar su conocimiento, entusiasmo, creatividad, esfuerzo, energía y satisfacción en el labrado y pulido de las piedras, guijarros o rocas que a ellos se les confíe.

El señero y antañón Instituto Campechano, vertero inmemorial de profesores y educadoras, dueño de un enorme y merecido prestigio, llevado y traído por los innúmeros y sinuosos caminos de México; la Escuela Normal Rural “Justo Sierra Méndez” de Hecelchakán, fundada hace siete décadas, que ha enviado a cientos de dignos representantes de la etnia campechana a la sierra tarahumara, a la región tarasca, al bolsón de Mapimí… quienes luego regresan al terruño, que los acoge ansioso y satisfecho de recuperar a sus hijos. Mucho se puede decir también de la Escuela Normal de Profesores de Calkiní, y las Normales de Educadoras de aquélla y esta ciudad de Campeche. Las instituciones citadas son las más añosas y acreditadas formadoras de docentes en estos lares.

Hay que recordar, sin embargo, que los planes de estudio anteriores a 1984, contemplaban la formación de docentes con un perfil profesional logrado en 12 ó 13 años de estudio: seis de primaria, tres de secundaria y tres o cuatro de carrera, por lo cual estos profesores suplían muchas de las carencias curriculares con la inventiva; desconocían o al menos ésa era la apariencia- que los sujetos a ellos confiados eran individuos con personalidad y características propias. Lo aprendido en las aulas normalistas, contando con la secundaria como base, no era lo suficientemente sólido para desempeñarse con la propiedad que se requería. Allí era donde el profesor responsable sentía una laguna, ancha y profunda, en su formación.

El clamor fue tal -la sociedad llegó a considerar al profesor de primaria y de preescolar como un subprofesional- que el SNTE hubo de atenderlo y, luego de recibir numerosas y variadas propuestas, hizo suya la que exigía, la formación de una Universidad Pedagógica Nacional.

Ésta surge en agosto de 1978, bajo la presidencia del Lic. José López Portillo, y un año des-pués ya habían sido ubicadas en la geografía nacional 75 unidades, incluidas cinco de ellas habrían de proporcionar a los docentes en activo, la oportunidad de superación, capacitación y actualización en una palabra, profesionalización que exigen los tiempos que corren.

La Unidad SEAD UPN 041, Campeche, hace eclosión en 1979, y de inmediato atiende una Li-cenciatura en Educación Básica, a distancia (LEB/ 79), Y a los docentes egresados del Centro de Estudios de Licenciatura en Educación Normal No. 4, que desapareció.

Durante las dos décadas y media de su existencia, la Unidad ha ofrecido sus servicios a usuarios de todo el Estado, con excepción de Palizada, Candelaria y Carmen. Ha abierto módulos en las cabeceras municipales de Calkiní, Hopelchén, Hecelchakán, Escárcega y Champotón, que han funcionado en forma regular durante ciertos períodos, con excepción del que corresponde a las Atenas del Camino Real (Calkiní), que permanece activo hasta la fecha.

En 1985 comienzan dos nuevas licenciaturas: una en Educación Preescolar y otra en Primaria. En 1990, se da oportunidad a los docentes del medio indígena, a cursar ambas licenciaturas, con características ex professo. Cuatro años después, se inicia en la Unidad la impartición de una nueva carrera: la Licenciatura en Educación Plan/94, con tres vertientes: educación preescolar, educación primaria y gestión escolar.

En el umbral del nuevo milenio, se incorpora la Unidad a las instituciones que brindan posgrado a los profesionales de la educación, mediante la Maestría en Pedagogía de la que egresaron 20 candidatos, en su única generación. En cada una de las dos sedes citadas supra, cada año egresan masters en Integración Educativa y en Gestión Educativa. Está en el camino, la quinta generación de ambas maestrías, ofrecidas en esta Capital y en CalkinÍ, que dedican su esfuerzo académico continuo y se reúnen en forma hebdomadaria.

Finalmente, es importante mencionar que han egresado de la Unidad hasta la presente fecha 1,269 alumnos, inmersos en la realización de los proyectos, planes, programas e integrados a los diversos subsistemas educativos de la región. De ellos, se han titulado 782, a quienes ya se les ha tramitado y entregado sus títulos y cédulas profesionales.